viernes, 11 de mayo de 2012

PERSONALIZAR el AutoCAD ( V )


En la entrada anterior se describe la forma de modificar o personalizar la “interfaz” de AutoCAD. Aunque comentado todo ello en abstracto, todo el mundo reconoce el interés de ese tipo de modificaciones, dado que siempre resultan complejas y generan una cierta inseguridad en cualquiera que no disponga de una cierta soltura de manejo, también existe una tendencia natural a considerar este tipo de aspectos como algo “lejano”, que solo es útil para “especialistas” que se dedican profesionalmente a esos desarrollos.

Con el fin de romper en la medida de lo posible, esa suposición inicial, voy a tratar de desarrollar un ejemplo práctico, construyendo una pequeña personalización sobre AutoCAD que pueda resultar útil a modo de ejemplo.
                             
Voy a centrarme en la elaboración de un pequeño “menú desplegable” para insertar de forma rápida, un repertorio de “aparatos sanitarios”, ya que esta es una tarea relativamente común en la elaboración de una planta de arquitectura, y aunque tampoco resuelva grandes problemas, si puede servir de muestra sobre una forma de abordar “la personalización” para acceder a un repertorio de bloques que se insertan con frecuencia en diferentes archivos de dibujo.

Los bloques.

En primer lugar es preciso recopilar el conjunto de bloques que queremos agrupar en el nuevo menú. Este puede ser más o menos amplio, pero es conveniente agruparlo en alguna carpeta del disco, donde se puedan localizar con facilidad, y que probablemente con el tiempo vayamos modificando y/o adaptando a nuestro gusto particular. En primer lugar el repertorio va a ser bastante escueto para no extender el ejemplo, y se compone de un lavabo, bidet, inodoro, una ducha y una bañera, que una vez seleccionados, dibujados o elaborados, debemos colocar como dibujos independientes en una carpeta de nuestro disco, por ejemplo “[BLQS]”.

El nombre de los bloques es indiferente, ya que cada vez que vayamos a insertar un determinado bloque, el nombre del archivo estará escrito dentro de la “macro” o comando que automatiza esa tarea, y nosotros solo debemos “recordar” la ubicación del menú y nombre de etiqueta que hemos colocado en él, pudiendo incluso asociarle una pequeña imagen o gráfico a modo de “icono” con un tamaño de 32x32 pixel. Lo que si es importante es que el “path” o trayectoria de la carpeta donde están los bloques, se encuentre dentro la “Ruta de búsqueda de archivos de soporte” que si no estaba incluida se puede añadir con facilidad  en cuadro “opciones”, solapa “archivos”.

El nuevo Menú.

Una vez que tenemos recopilados nuestros bloques en la carpeta, sin olvidar ajustar el “punto base” de cada uno, sobre un punto singular que después resulta fácil de situar en el archivo de trabajo, cuando vayamos a insertar cada bloque. Para desarrollar el ejemplo vamos a situar un nuevo menú desplegable que llamaremos “Aparatos Snt.”, y a su vez cuando se despliegue va a contener, los bloques mencionados con arreglo al siguiente esquema:

             Aparatos Sntrs.
                           Lavabo
                           Bidet
                           Inodoro
                           Ducha
                           Bañera

Si recordamos el funcionamiento del cuadro de personalización, los pasos a seguir, son en primer lugar definir un nuevo comando para poder insertar cada uno de los bloques. Después de haber definido los cinco comandos, debemos crear o definir el nuevo menú desplegable, dentro del cual vamos a colocar los comandos. Una vez hecho esto debemos guardar el nuevo menú como un archivo “CUIx” independiente, para poder modificar o ampliar en el futuro y finalmente tenemos que trasladar o insertar el menú que hemos creado dentro del general que utilizamos en nuestro espacio de trabajo.

Los nuevos comandos.

En este punto hay que advertir que posiblemente este sea el paso más crítico o delicado, ya que en la definición de un nuevo comando, es preciso ser muy cuidadoso con todos los caracteres que se escriben, ya que cada espacio en blanco se interpreta dentro del programa como una pulsación de la barra espaciadora o la tecla “intro”. Por otra parte es preciso identificar perfectamente todas y cada una de las respuestas opcionales que tiene el comando invocado, porque cualquier desajuste siempre genera respuestas imprevistas.

La definición de cualquier nuevo comando no es más que una cadena de texto, que se anotará de forma literal en el campo correspondiente, comenzando con el nombre de la “orden” que se quiere invocar, a continuación el espacio en blanco que inicia su ejecución, e inmediatamente las respuestas o textos que requiera cada una de las opciones de esa orden concreta.

Hay que tener en cuenta que tanto el espacio en blanco como el carácter “;” son equivalentes a una pulsación de la tecla “intro” o a la barra espaciadora. El carácter “\”, genera una parada en la secuencia, que permite un respuesta del usuario ya sea señalando un punto de la pantalla, o bien escribiendo por teclado algún texto o dato que se cierra con una pulsación del “Intro”. Los datos fijos se pueden escribir dentro de la secuencia de pulsaciones de forma literal, aunque sin olvidar el comportamiento del espacio en blanco o encerrando la cadena entre comillas.

Hay que pensar que un solo espacio en blanco de más, al principio o al final de la secuencia, va a generar un “eco”, que trata de repetir la última orden ejecutada por el sistema, lanzando el mensaje correspondiente, y si las respuestas anotadas no se encuentran sincronizadas, el resultado final que se genera va a ser un “error”. Con el fin de probar y ensayar la nueva secuencia, es conveniente tratar de probarla mediante la línea de órdenes, contando y verificando las pulsaciones de una en una.

En el caso de nuestro ejemplo el nuevo comando que nos interesa se compone de una llamada a la orden “_INSERT”, y a continuación se añade el nombre del bloque que queremos insertar en el dibujo. Luego debemos programar una detención del comando para poder señalar en pantalla, el nuevo punto donde se situará exactamente el bloque que hayamos elegido. Una vez situado el punto de inserción, hay que tener en cuenta que la ejecución “paso a paso” del comando requiere otras tres respuestas, que son a su vez los factores de escala en las direcciones X e Y y el ángulo de giro para el nuevo bloque insertado.

En el caso que nos ocupa evidentemente los factores de escala en las direcciones X e Y deben ser “1”, por lo que en el comando será oportuno confirmar la opción por defecto o pulsar “Intro”, es decir escribir un “;”, sin embargo en el momento de fijar el ángulo de giro resulta oportuno devolver el control al usuario, para que el ángulo con que se inserta el bloque pueda fijarse gráficamente, es decir que debemos escribir en su lugar un “\”. Esta entrada debería terminar la ejecución de la nueva orden por lo que le línea de texto debería tener el siguiente aspecto: 
_INSERT <bloque> \;;\

El hecho de escribir el nombre de la orden en ingles precedida del subrayado de mayúsculas, se hace porque con esta notación, la orden funciona dentro de AutoCAD con independencia del idioma al que se haya traducido el programa, sin embargo si escribimos la versión “traducida”, solamente funcionara en aquellas versiones traducidas al idioma en cuestión.

Además de forzar la versión en ingles, del comando de base, es conveniente escribir al comienzo de la línea, dos veces la pulsación [Ctrl+C] con el fin de “romper” o anular cualquier posible orden transparente que pudiera estar en curso de ejecución en ese momento, lo que produciría un “error”. La forma de escribir por teclado esa pulsación es “^C”, con lo que el texto que debemos escribir en la macro quedaría:

             ^C^C_INSERT <bloque> \;;\

Ensamblar el conjunto.

Una vez que está clara, la estructura del nuevo menú y como escribir cada comando, ya solo queda ensamblar el conjunto en un nuevo archivo personalizado.

Para ello abrimos el cuadro de la interfaz de personalización, nos situamos en la solapa “Transferir”, y desde el panel derecho, accionando la opción “nuevo” podemos crear un nuevo archivo con la extensión “*.CUIx” que situamos a nuestra conveniencia dentro de las carpetas del disco.

Posteriormente pasamos a la solapa “Personalizar”, y desde la cabecera abrimos el nuevo archivo y en la lista desplegable lo seleccionamos, con el fin de mantener los nuevos comandos y sus ajustes o modificaciones asilados del resto de los archivos de personalización.
                                                                                             
Una vez situados sobre el nuevo archivo, abrimos el “nodo” de menús, y en él con ayuda del botón derecho dede el menú contextual, “creamos” el nuevo menú que vamos a llamar “Aparatos Sntrs.”.

A continuación pasamos al modulo inferior del cuadro que corresponde a la “Lista de Comandos” y que inicialmente debe encontrarse vacío porque aún no hemos definido ninguno. A la derecha en la barra de cabecera hay un botón que sirve para “crear un comando”, que una vez pulsado, nos presenta un nuevo aspecto del panel derecho, donde podremos editar o definir el nuevo comando y sus propiedades, incluido su nombre, la macro asociada y otros campos de ayuda.

A continuación vamos configurando cada nuevo comando, (Lavb. Duch. .. etc.) y en el campo de la macro escribimos el texto correspondiente actualizando debidamente el nombre del bloque que vamos a insertar. Finalmente cuando tenemos en el panel izquierdo toda la lista de los nuevos comandos ya solo queda subirlos al menú que habíamos creado y que se encuentra en el árbol general del panel izquierdo.

Cuando hemos acabado, solo queda salvar el nuevo archivo, y a continuación volvemos a pasar a la solapa “transferir”. Entonces seleccionamos en el panel izquierdo el archivo de personalización principal, y en el panel derecho el nuevo archivo que hemos creado, y solo nos queda trasladar con la pulsación sostenida, el nuevo nodo de menú desde el panel derecho a la ubicación que resulte oportuna del conjunto completo que tenemos en el panel izquierdo.

Finalmente accionando el botón “Aplicar” de la parte inferior, el sistema actualiza todo los archivos y presentará en nuestro espacio de trabajo el nuevo menú, y a partir de ese momento deben encontrarse disponibles los nuevos comandos.


martes, 8 de mayo de 2012

PERSONALIZAR el AutoCAD ( IV )


La interfaz de usuario

Una de las características que siempre ha tenido AutoCAD desde las primeras versiones, es su gran capacidad y flexibilidad, para poder modificar la “interfaz” de usuario, adaptando esta a las necesidades o preferencias personales de cada uno.

El concepto de “interfaz”, básicamente se debe considerar como el aspecto y configuración que tiene la pantalla o ventana del programa, durante el proceso de trabajo habitual, que es a través de la que vamos cargando, seleccionando o ejecutando las órdenes que deben actuar en cada momento, además de incorporar o definir los datos de cualquier tipo, con los que vamos construyendo nuestro archivo de trabajo.

Normalmente en las primeras versiones del programa la interfaz de usuario estaba constituida por un área de menús, situada en la parte derecha de la pantalla y una pequeña zona inferior para la línea de comando con capacidad para tres o cuatro líneas de texto. El resto de la pantalla estaba ocupada por el área gráfica donde se visualizaba el dibujo que íbamos construyendo. También disponía naturalmente de una barra de título y otra de estado, donde se mostraba la información correspondiente.

El repertorio de órdenes y comandos que ha tenido disponible el programa desde sus primeras versiones ha sido muy extenso, por lo que los menús de comando tenían que disponer de algún mecanismo o sistema que permitiera ordenar racionalmente ese gran repertorio, con una estructura “anidada” o de cualquier otro tipo, para poder alcanzar tanto las diferentes “ordenes” del programa como las opciones o alternativas para la ejecución para cada una.

Por otra parte la extensión y repertorio de órdenes que se encuentran disponibles en un programa de propósito general como este, es singularmente amplio aunque sin embargo a la hora de realizar el trabajo cotidiano muchas de sus características y opciones, son formas alternativas para realizar tareas similares. Ello supone que cada usuario se va acomodando por una parte a utilizar solamente algunas órdenes con las que se siente más cómodo y por otra parte las peculiaridades de cada trabajo concreto, también contribuyen a que haya ciertos conjuntos de órdenes o alternativas que en la práctica cotidiana son poco utilizadas. El programa también permite con relativa facilidad adaptar o acomodar el uso de distintas órdenes u opciones, a un comportamiento diferente en función del uso particular, o los gustos de cada usuario. Todo esto es la base de la “personalización” del programa.

La personalización desde las primeras versiones, se desarrollaba mediante archivos [ *.MNU ], que estaban configurados como archivos de texto ASCII plano, que se podían editar o modificar mediante editores como “notepad”, o cualquier otro que no intercalase dentro del contenido, sus propios códigos. El programa se suministraba siempre con un archivo denominado “ACAD.MNU”, que se iniciaba por defecto en el arranque y contenía la estructura inicial de los distintos menús, que configuraban la interfaz, tanto de la pantalla como la tableta digitalizadota, o la pulsación de los botones del ratón.
 
La estructura interna de esos archivos esta dividida en secciones, donde se escribe mediante sucesivas líneas de texto, el término que debe mostrar el menú encerrado entre corchetes, y a continuación las órdenes u opciones del programa exactamente igual que si se estuvieran escribiendo mediante el teclado en la línea de órdenes. Dentro de las instrucciones que se pueden escribir también se incluye cualquier rutina de “AutoLISP”, ya sea escrita directamente o bien a través de la carga de archivos escritos en ese lenguaje, que el programa “interpreta” en tiempo real, con lo que las posibilidades para ampliar o personalizar cualquier comportamiento de nuevas órdenes u opciones mediante un menú añadido con ese mecanismo, no tiene más limites que la propia imaginación.

Evidentemente tanto la depuración como la necesidad de comprobar que las rutinas funcionan con arreglo a las previsiones, constituyen una parte muy importante de todo este proceso. El programa en las versiones anteriores, permitía cargar módulos o partes que podían estar distribuidos en varios archivos con la extensión MNU, no obstante a partir de la versión de 2.006 se produce un cambio profundo, implantando el uso de un nuevo cuadro de “Interfaz de personalización”, que se complementa con el manejo de un nuevo tipo de archivos [ *.CUI ] ó [ *.CUIx ], que a fin de cuentas son archivos de tipo XML, en los que se centralizan y gestionan todos los datos de personalización que antes estaban en los archivos MNU, y que son actualizados de forma automática por el programa, evitando la modificación del archivo por el usuario mediante un editor.

El cuadro de Personalización.

Los antiguos archivos MNU, se pueden incorporar perfectamente en la nueva estructura, pero los archivos CUI, ya no son modificables mediante el editor de texto, sino que el programa incorpora una orden que despliega en pantalla un “cuadro de personalización”, desde el que se accede a todas las ordenes y opciones, cuyo contenido puede ser editado y modificado dentro de ese cuadro, a gusto de cada uno. Finalmente cuando se cierra el cuadro, el propio programa realiza internamente la actualización del correspondiente archivo CUI con las modificaciones realizadas.

El cuadro de personalización, se encuentra dividido verticalmente en dos partes, y dispone a su vez de otras dos solapas que controlan los estados alternativos de “Personalizar” y “Transferir”. La diferencia entre ambos radica en el uso del panel derecho, que en el caso de “Personalizar”, sirve para ir abriendo detalles o componentes de los elementos y nodos que se van seleccionando en el panel principal de la izquierda. En el caso de la opción “Transferir”, el panel derecho se utiliza para abrir, guardar o configurar archivos parciales.

El panel principal situado a la izquierda, muestra inicialmente una estructura en “arbol” que contiene todos los elementos personalizables del programa. Cuando se encuentra activo el modo “transferir” solo se muestra la estructura del arbol, y permite “copiar” o “trasladar” entre ambos paneles cualquier elemento o rama de la estructura, con la pulsación sostenida del ratón.

Cuando se encuentra activo el modo “personalizar”, la estructura se complementa en la parte inferior con un cuadro que muestra una lista completa de los comandos disponibles. A medida que se van marcando o abriendo los distintos nodos del árbol o bien los comandos de la lista inferior, el panel derecho va mostrando un texto aclaratorio sobre la función de cada uno, o bien los componentes detallados que configuran el elemento, y que son mostrados en campos de texto para que se pueden modificar y/o reescribir oportunamente sobre el panel derecho.

La estructura completa del árbol es bastante amplia y compleja por lo que lleva cierto tiempo familiarizarse con el conjunto, pero resulta muy fácil y cómoda de manejar. Uno de los primeros nodos de la estructura en árbol, es la de “espacios de trabajo”, que constituyen la herramienta básica para poder gestionar distintas configuraciones de personalización.

Los “espacios de trabajo”, constituyen la forma de guardar o recuperar una determinada configuración o aspecto de la Interfaz de usuario o espacio de trabajo. A fin de cuentas no son mas que “etiquetas”, que genera el propio usuario, y que almacenan y por tanto permiten recuperar posteriormente un determinado aspecto de la interfaz de usuario, en la que se visualizan y colocan en las distintas zonas de la pantalla los menús de barra, persiana, cinta o paletas, que usuario tuviera desplegados en la pantalla, cuando ha creado o actualizado esa etiqueta o nombre concreto.

El programa suministra por defecto cuatro espacios de trabajo que corresponden con otras tantas configuraciones de la interfaz, concebidas para facilitar el trabajo básico de dibujo y anotación en dos dimensiones, o bien un par de variantes para trabajo de modelado en 3D, y otra más para evocar el aspecto clásico del AutoCAD.

viernes, 27 de abril de 2012

UN nuevo curso de AUTOCAD en LINEA



Hoy quiero presentar mí nuevo “CURSO DE AUTOCAD” que se ha desarrollado pensando en aquellos que conociendo “algo” del programa, siempre están pensando en dedicar algún “hueco” para poder darle un repaso “completo” y tener algo más “claro” el conjunto. Se trata de un curso:

  • NO presencial
  • On LINE
  • En plataforma MOODLE
  • Asequible ( 75 € )
  • Con un avance GRATUITO disponible
El curso esta pensado para realizar el seguimiento sin tiempo ni calendario establecido, es decir que cada uno se administra el tiempo que le dedica, pero ordenado con un recorrido sistemático por todas sus características, con el fin de lograr una clara “visión de conjunto”.


La idea
Cuando se inició este “blog” a mediados del verano de 2.011, el propósito era más bien aceptar un reto derivado de algunas conversaciones que yo había tenido con mi hijo sobre los nuevos medios de comunicación, antes que una intención programada respecto a cualquier objetivo concreto. En cualquier caso enseguida tomó forma la idea de plasmar mi conocimiento sobre el “AutoCAD” con arreglo a un guión sistemático, que podía resumirse como un “curso básico de autocad”, el cual pudiera permitir a cualquier interesado, obtener una visión de conjunto sobre las características, posibilidades y alcance del programa, siempre enfocado alrededor del trabajo profesional en el entorno de la “arquitectura”.

En enero de este mismo año, cuando se había completado el guión inicial que había servido para sistematizar su desarrollo, se hace una especie de refundido, agrupando en unas pocas páginas, todas las entradas que de otra forma estaban relativamente desperdigadas presentando alguna dificultad para un seguimiento sistemático. A medida que se va trabajando en la ordenación y elaboración de esas páginas, además de comprobar la continuidad en el seguimiento de visitas, va madurando la idea y el interés por la posibilidad de trasladar esos contenidos a un “curso serio”, elaborado ya desde el punto de vista de un seguimiento “docente”, que además puede forzar una continuidad que en muchas ocasiones es el verdadero “talón de Aquiles” para mucha gente interesada en aprender “AutoCAD”.

El desarrollo
Dado el momento actual de las tecnologías de comunicación y la difusión de “Internet”, enseguida surge la idea de poder operar desde la “plataforma moodle”, que además de sus ventajas como software libre, tiene unas posibilidades y características que la hacen especialmente adecuada para poder desarrollar un curso a través de una conexión a Internet en modo “online”, resolviendo el control del acceso y el oportuno seguimiento docente.

Eso es lo que finalmente lleva a refundir el contenido desarrollado previamente en el blog, alrededor de un “curso” organizado sobre un programa que repasa de manera sistemática todo el “autocad”, y a su vez permite organizar junto con los temas, una estructura completa de ejemplos, ejercicios y cuestionarios de evaluación, además de complementarlo todo con un repertorio de “videos” accesibles a través de la plataforma “YouTube”.

La implantación
Naturalmente este trabajo y particularmente el seguimiento docente, se facilitan y ofrecen a cambio del pago previo de un importe de “matricula”, que en todo caso supone un desembolso sensiblemente inferior al de cualquier curso de tipo presencial.

Con el fin de poder mostrar a cualquier interesado una idea clara del curso que se ofrece, así como de su posible seguimiento a través de la plataforma “moodle” y la conexión desde Internet, se “ofrece” de forma “libre y gratuita” un acceso como “invitado(_guest)” a un módulo reducido en el que se muestran tres de los doce temas del curso completo (concretamente los 1, 2 y 4), en los que se mantiene su integridad, incluyendo cuestionarios, ejercicios y ejemplos, aunque naturalmente sin el “seguimiento docente”.

En la Plataforma MOODLE
El acceso al “sistema moodle” se puede realizar desde el enlace que se encuentra al final de esta página, o desde el cartel en la cabecera del “blog”. En el sistema, aparece una página titulada: “Cursos Julio Álvarez” que también se muestra en la imagen adjunta. Accediendo a través de cualquiera de los cursos, se abre una segunda página, que también se muestra en otra figura.

Esta segunda página es la que permite entrar al contenido de cada curso, mediante el mecanismo habitual de “nombre” y “contraseña”, no obstante la “primera vez” que se quiera acceder, es necesario hacer una inscripción o cuenta de acceso, con instrucciones (en inglés) a la derecha de la página.

En esa inscripción, cada usuario elige su propio “nombre y contraseña”, pero además de esta, y solo para la primera vez, también es necesaria otra “contraseña de inscripción”. Esta segunda es la que será facilitada dentro del contacto previo con el titular, una vez comprobado el pago de importe de matrícula, mediante un “email”, conversación telefónica SMS o cualquier otro.
                                                                                                                        
Las instrucciones de la página traducidas

  1. Rellenar el formulario,
  2. A continuación recibirá un “email” de confirmación
  3. Lea el correo electrónico y haga clic en el enlace web.
  4. Su registro será confirmado y podrá conectarse.
  5. Ahora seleccione el curso en que quiere participar.
  6. Si se le solicita una “contraseña de inscripción”, utilice la que el profesor le ha dado.
  7. Ahora puede acceder al curso completo. A partir de ahora solo tendrá que introducir el “nombre de usuario” y “contraseña” personales en esta misma página.
En el caso de acceder como invitado “Guest” al curso reducido, este procedimiento no es necesario, y basta pulsar el botón de “Acceso Invitado”, pero esto solo está disponible para el curso de muestra.






Tfn: 620 868 757

miércoles, 25 de abril de 2012

PERSONALIZAR el AutoCAD ( III )


Los Patrones de sombreado

Los patrones de sombreado en AutoCAD pueden responder a rellenos de color continuo o bien a patrones de líneas sucesivas que se repiten a una distancia uniforme y según el diseño con ciertos desfases cuando la línea tiene una pauta de trazos discontinuos.


El sistema de “patrones de sombreado”, funciona con arreglo a las definiciones contenidas en un tipo especial de archivos de texto plano (ASCII), que tienen la extensión “.PAT”, en concreto el programa dispone de dos de estos archivos, “acad.pat” y “acadiso.pat” que deben encontrarse en una carpeta localizada dentro de las trayectorias propias del programa.

Esos archivos tienen una organización bastante similar a los archivos de tipo de línea y lo mismo que aquellos pueden ser editados por el usuario con el fin de modificar los patrones que contienen o bien añadir otros nuevos que serán reconocidos por el programa a condición de que respeten la sintaxis y el formato específicos.

El manual de ayuda explica con bastante claridad como se elaboran los nuevos patrones, por lo que se recomienda su lectura. No obstante vamos a comentar de forma rápida la manera de crear nuevos patrones.
 
Dentro de los patrones de sombreado, se pueden distinguir en primer lugar patrones sencillos con línea continua, en un segundo nivel patrones con línea de trazo discontinuo, y finalmente patrones de línea con varios trazos en distintas direcciones.

Los archivos de tipo “*.pat” también admiten comentarios precedidos de punto y coma para identificar su contenido. La estructura de cada patrón, es similar a la definición de los tipos de línea aunque en este caso la definición se puede extender con otras líneas de texto. La primera línea de texto debe comenzar necesariamente con un “asterisco” y contiene dos campos separados por una “coma”. El primero es el que identifica el nombre del patrón, que no pude superar los 31 caracteres, y el segundo una descripción de texto.

A continuación el archivo puede tener una o varias líneas con el siguiente contenido:
“ángulo, origen x,origen y, delta x,delta y,trazo 1,trazo 2, …”
Esto supone escribir una serie de números separados por “comas” con los datos correspondientes al ángulo de trazado de las líneas, las coordenadas del punto por el que se pasa la primera línea del patrón, y a continuación los desplazamientos en las direcciones X e Y en las sucesivas repeticiones de la línea. Obviamente cuando el patrón de trazado es una línea continua, estos dos datos no tienen ningún interés, pero cuanto el patrón es discontinuo, esos dos números permiten ajustar tanto la separación entre líneas, como el desplazamiento relativo del patrón, a lo largo de líneas sucesivas.

Finalmente los últimos datos corresponden al trazo de la línea en sí y funcionan igual que en los archivos de patrones de línea. Si el valor del número es positivo, se dibuja el tramo correspondiente y si es negativo el espacio queda en blanco. Con el numero “0” se dibuja un punto.

El relleno con el patrón de líneas, se extiende de manera indefinida hasta llenar los “contornos” que se seleccionan al invocar la orden. Esa área se rellena de forma continua con el patrón que hemos definido hasta ocupar completamente toda la superficie con líneas paralelas a ambos lados de la inicial, con arreglo al desplazamiento relativo “delta y” y naturalmente al tamaño relativo que se especifica en la orden SOMBREA.

En todo caso el patrón de sombreado puede admitir en su definición, más de una familia de líneas repetidas cubriendo toda el área, y que a su vez pueden mantener el mismo ángulo de la primera, o bien pueden tener ángulos diferentes, sin mas que añadir nuevas líneas de texto en el archivo con la definición de los patrones.

Esta característica permite elaborar diseños de figuras que se repiten de manera uniforme y que pueden estar formadas por “estrellas, hexágonos, aparejos de ladrillo, etc, aunque con la condición de ser particularmente cuidadoso con la elaboración del diseño, y la correspondiente trascripción de los datos al archivo, además de hacer numeroso ensayos de comprobación hasta que todo funcione correctamente.

A continuación se enumeran los pasos para definir un nuevo patrón de sombreado:

1 - Abrir el archivo acad.pat o acadiso.pat en un editor de texto en formato ASCII.
2 - Crear una línea de encabezado con un asterisco y el nombre de patrón. (máx 31 caracteres)
3 – Escribir una línea de descripción que incluya:
     .El ángulo en el que se dibuja la línea
     .El punto de origen X,Y
     .Un delta x de cualquier valor, si desea desfasar líneas alternas en la familia de líneas
     .Un delta y de cualquier valor
     .Un valor para la longitud de trazo
     .Un valor para una longitud de punto
     .Un segundo valor opcional para una longitud de trazo diferente
     .Un segundo valor opcional para una longitud de punto diferente
4 – Opcionalmente escribir sucesivas líneas que incluya todos los parámetros del paso anterior, manteniendo la misma dirección y distintos desfases, o bien diferentes direcciones para completar una figura compleja, como una estrella, un aparejo etc.


martes, 17 de abril de 2012

PERSONALIZAR el AutoCAD ( II )


Los tipos de línea

La personalización de los tipos de línea, constituye una de las primeras áreas donde aquellos aficionados a escudriñar los entresijos del programa o de cualquier otra cosa a su alcance, se internan en primer lugar, ya que a pesar de no resultar un sistema muy intuitivo, si resulta bastante fácil de operar, internándose en sus elementos con el fin de probar e imaginar nuevas alternativas o posibilidades.

El sistema de “tipos de línea”, funciona alrededor de un tipo especial de archivos de texto plano (formato ASCII puro), que tiene la extensión “*.lin”. El programa suministra de forma estándar un par de archivos con esa extensión, que son “acad.lin” y “acadiso.lin”. Cualquier usuario puede escribir nuevos archivos con una contenido diferente, que serán visibles, y podrán ser cargados solo con mantener la extensión “*.lin” y ubicarlos en alguna carpeta reconocible, o bien añadir nuevas definiciones a los archivos existentes, en cuyo caso debe tener la precaución de mantener la integridad de estos para no perder o alterar su contenido.

Estos archivos deben encontrase dentro de los directorios o carpetas del sistema, y pueden ser abiertos y editados, con cualquier editor ASCII como el “Notepad”, o bien si se utiliza cualquier otro editor de texto, hay que tener la precaución de “guardar” el archivo en ese formato, ya que si el editor intercala dentro del archivo sus propios códigos de control, este dejaría de funcionar correctamente.

Los archivos de tipo “*.lin” admiten como es habitual, comentarios precedidos de “punto y coma”, que ayudan a identificar el contenido del mismo. La estructura interna del archivo es parecida a la que se comentaba en la entrada anterior para los archivos de “comandos externos” y/o “alias de comando”, de forma que cada “tipo de línea” diferente que se incluye dentro del archivo consiste en un par de líneas de texto con las que se “codifica” el comportamiento o aspecto de la línea.

Las definiciones de cada tipo, se componen de dos líneas de texto sucesivas, de las que la primera contiene dos “campos” separados por una “,” ‘coma’, y la siguiente contiene además de una clave inicial, varios campos numéricos separados también por ‘comas’.

Los dos campos de la primera línea de texto, sirven para definir el “nombre” del tipo de línea con el que va a ser identificado dentro del programa, y a continuación una descripción del mismo, que puede incluir un texto aclaratorio o bien una especie de muestra esquemática, escrita con los caracteres mecanográficos comunes, que luego resulta muy útil, ya que esa descripción se muestra en los cuadros de diálogo del programa cuando vamos a elegir o seleccionar cada uno de los tipos.

El contenido numérico del patrón que se define en la segunda línea de texto, se basa en la idea de un trazo continuo, que solo se dibuja si el valor del número es positivo, y que cuando es negativo se deja el hueco correspondiente. Cuando el valor es “cero”, lo que representa es un punto asilado, que lógicamente solo tiene sentido si está entre dos valores negativos. Los valores numéricos naturalmente representan el tamaño de cada segmento en las unidades del dibujo, multiplicadas por el “factor de escala”, tanto del archivo de dibujo general, como del objeto de línea particular.

Con estas referencias podemos ampliar el archivo de tipos de línea con nuestros propios patrones o diseños, aunque hay que reconocer que los tipos que se suministran con el programa, además de operar correctamente con el factor de escala, que es el que suele dar más quebraderos de cabeza, casi siempre por no actuar de forma ordenada y sistemática, suelen cubrir la mayoría de las necesidades y este tipo de ampliación o personalización tampoco suele ser muy frecuente.

En todo caso la personalización de los tipos de línea, no termina solo con la distribución de puntos y discontinuidades sobre una línea recta de referencia, sino que también se pueden añadir dentro de la pauta de la línea, caracteres de texto o bien pequeños símbolos o “formas”, contenidas dentro de un archivo “SHX”.

La incorporación de texto dentro de los archivos de tipo de línea resulta sin embargo una característica mucho más útil, ya que permite especificar ciertas característica sobre algunas líneas, que pueden hacer referencia a su contenido como: “Gas”, “Alta Tensión”, o cualquier otra que sea oportuno. De hecho los archivos suministrados utilizan esta característica para generar un patrón de “zigzag”,  intercalar un par de corchetes, o un aspa para representar cercas, etc.

La forma de insertar caracteres en el archivo de tipos de línea, consiste en reemplazar uno de los números que se situaban entre ‘comas’ por un conjunto de valores encerrados entre corchetes. 
Dentro de los corchetes se incluyen los siguientes campos: 
 
                 ["texto",nombreestilotexto,escala,rotación,desfasex,desfasey]

El campo “texto” identifica los caracteres que se intercalan en la línea, y el nombre del estilo identifica el “estilo de texto” que se va a emplear para representar los caracteres y que tiene que estar definido dentro del archivo de dibujo antes de cargar el tipo de línea, por lo que es recomendable utilizar el estilo “STANDARD”, ya que este siempre está definido.

A continuación se indican los valores para indicar la escala relativa, el ángulo de rotación de los caracteres y los desfases X e Y respecto a la línea de trazado, siempre identificados con su letra de referencia y a continuación del signo “=”con arreglo a la notación de ejemplo que se incluye a continuación o que se puede encontrar en el archivo de “Ayuda”.
 
                 ["AC",STANDARD,S=.1,U=0.0,X=0.0,Y=-.05]
 
Este codigo, supone intercalar en el patrón de línea, los caracteres “AC” representados con el estilo de texto “Standard”, a un tamaño relativo de 0.1 unidades de dibujo cada letra, las letras alineadas con la línea principal, y con un desfase de cinco centésimas negativas, respecto al centro de la línea.

Formas en los tipos de línea.

Las “formas”, son una característica poco utilizada del programa, que permite definir un conjunto de pequeños símbolos que se recopilan en un archivo, y se “codifican” mediante una geometría muy característica.

Esos símbolos se definen en un archivo de texto ASCII con extensión “*.SHP” que luego es compilado por el sistema para generar otro archivo “compilado” con la extensión SHX. El manejo de esta codificación esta pensado para que el funcionamiento interno tanto en la memoria como en el procesador sea particularmente eficaz, y de hecho es el tipo de codificación que se utilizaba en las primeras versiones para manejar los diseños de fuentes y tipografías. En resumen, un archivo SHX contiene un repertorio de formas simples o elementales, que se identifican pos un número de código ASCII o algo parecido, y se pueden insertar en cualquier dibujo a modo de pequeños bloques, aunque en este caso ya no se pueden editar, modificar o siquiera descomponer.

En un apartado específico de la Ayuda, se explica con detalle, la geometría y el sistema que permite diseñar y codificar este tipo de formas, aunque su utilización no es muy frecuente.

Cuando se dispone de un archivo de formas SHX, estas pueden ser a su vez incrustadas en los patrones de “tipo de línea” de una forma similar a los caracteres de letras, aunque en este caso se debe intercalar entra corchetes la siguiente codificación:

    [nombreforma,nombrearchivoshx,transformación]

En este caso el nombre de forma es la etiqueta que identifica la “forma” dentro del archivo SHX, el nombre del archivo, es necesario para identificarlo, y además es preciso que se encuentre cargado y accesible dentro de las trayectorias reconocidas por el programa. Finalmente la transformación, es opcional, y se compone de una serie de valores que se identifican con una inicial en mayúsculas seguida del signo “=” y permiten definir distintos giros, escalas y desfases de la forma respecto a la línea principal.

Los parámetros de la transformación pueden ser:
R=## Rotación relativa
A=## Rotación absoluta
U=## Rotación vertical
S=## Escala
X=## Desfase X
Y=## Desfase Y
Un ejemplo para codificar una forma dentro del archivo de tipo de línea, puede ser:

    [DIP8,pd.shx,X=0.5,Y=1,R=0,S=1]

En la “Ayuda” del programa se encuentran detalladas estas referencias.


lunes, 9 de abril de 2012

PERSONALIZAR el AutoCAD ( I )


Hoy toca abordar un nuevo tema para continuar el desarrollo del blog. El tema elegido es la “personalización” del AutoCAD, siempre contemplada desde el punto de vista del trabajo alrededor del proyecto de arquitectura.

El AutoCAD siempre ha sido un programa o aplicación que desde los primeros momentos destacaba por sus capacidades para desarrollar componentes personalizados, aunque en las primeras etapas resultaban un poco complejas, probablemente debido más al desarrollo de los sistemas operativos y el nivel general de la informática. (No existía el sistema “Windows”, y se trabajada principalmente bajo MS-DOS, por otra parte para “editar” archivos de texto, el S.O. incluía un editor de líneas conocido como “EDLIN”, que podría calificarse como “tortura inhumana”, para cualquier principiante que tratara de iniciarse con algo de “ilusión” en el mundo de la informática.)

En la actualidad la situación ha cambiado notablemente tanto en las herramientas disponibles, como con la disponibilidad de Internet donde se pueden consultar y aclarar muchas dudas, y por otra parte el gran esfuerzo de difusión y claridad en la documentación de los distintos manuales que configuran el AutoCAD.

Si consultamos la “ayuda” de la última versión (Autocad 2012), vemos que dentro del primer apartado se ordenan cuatro entradas dedicadas al manual de usuario, la lista completa de comandos, un “manual de personalización”, y otro de controladores y periféricos.

Independientemente de este manual que tiene un carácter de recopilación general, se desarrollan también otras “guías de referencia”, respecto a los distintos entornos de programación, y particularmente el lenguaje AutoLISP, que constituye una variante del leguaje de propósito general  LISP, basado en “listas” y se encuentra disponible dentro del propio AutoCAD, constituyendo una vinculación ya tradicional del LISP con este programa.

El Manual de Personalización.

Dentro del manual de personalización se organizan los siguientes apartados:

Personalización básica 
Tipos de línea
Patrones de sombreado
La interfaz de usuario
DIESEL
Fotos y archivos de comando
Interfaces de programación
Formas y tipos de letra
Migración y transferencia

El primer punto corresponde a una descripción general, en el segundo se comentan los tipos de línea disponibles en origen, cómo se gestionan y también la posibilidad de modificar estos o generar otros nuevos a gusto del usuario. En el tercer punto se abordan los “patrones de sombreado” que tienen un tratamiento bastante paralelo con los tipos de línea del punto anterior.

En el punto 4 se aborda la personalización de la “interfaz de usuario” desarrollando la forma de acomodar y/o adaptar los “menús” y la forma de ejecutar las ordenes y comandos  del programa a una necesidad particular o simplemente a nuestros gustos personales. En el punto 5 se comenta un lenguaje específico que permite ajustar o adaptar el comportamiento de los mensajes que el programa escribe a través de la “línea de órdenes”, y también para  automatizar “macros”.

En el apartado 6 se desarrolla y explica la organización de archivos de texto que pueden ejecutar secuencias de comandos y la presentación automatizada de imágenes capturadas de la pantalla gráfica. Esto permite o bien automatizar procesos repetitivos de forma desatendida como el trazado de planos, o bien organizar presentaciones automatizadas.

El punto 7 trata una introducción a las distintas interfaces de programación: LISP, C, ActiveX, VisualBasic, ObjetARX, .NET aunque este tema, tiene lógicamente un recorrido mucho mayor, cuando se interna uno un cualquiera de los sistemas de programación. Dentro de los sistemas de programación, el correspondiente al lenguaje de listas “LISP” siempre ha estado muy ligado al AutoCAD, y ya desde las primeras versiones se incluye un “tutorial específico” sobre este lenguaje, bien explicado y con un ejemplo bastante claro sobre el manejo de las propiedad peculiares de los objetos y entidades gráficas que maneja el programa internamente.

En el punto 8 se desarrolla una forma particular para “codificar” mediante archivos de texto “ASCII”, pequeños símbolos, o incluso “tipografías” de texto, con diseños particulares o personales. Finalmente se dedica el apartado 8 a las peculiaridades de la migración y transferencia entre versiones de los distintos archivos y opciones de personalización, que de todas formas suelen estar bastante bien automatizados durante el proceso de instalación del programa.

Personalización básica

Dentro del apartado de personalización básica, el manual del programa dedica una primera parte a la ubicación de los archivos, tanto los de soporte y personalización del programa, como a los archivos de trabajo.

Incluido en este apartado se comenta también un elemento bastante singular e interesante como es el archivo de configuración “ACAD.PGP”. Este se trata de un archivo de texto plano (ASCII) que se incluye como soporte del propio programa, y mediante el cual, podemos definir y configurar nuevos “comandos” adaptados a nuestras necesidades particulares o a nuestros gustos.

El archivo se encuentra dentro de las carpetas de soporte del programa, aunque se mantiene relativamente oculto por seguridad, y en las versiones actuales del programa se accede a él desde el menú “Herramientas/Personalizar/Editar acad.pgp”. El archivo se abre con el editor “notepad” o bien aquel que hayamos configurado al hacer la instalación, como editor ASCII.

Cuando se abre el archivo, la primera parte contiene unos comentarios y recomendaciones además de las referencias apropiadas, y nos recuerda que es conveniente hacer una copia de seguridad o reserva si vamos a modificar el contenido. El funcionamiento normal es bastante simple ya que se trata de algo similar a los viejos archivos “*.bat” del sistema operativo, aunque definido dentro del entorno de AutoCAD, es decir que el programa “lee” e interpreta su contenido cada vez que se inicia su ejecución.

Dentro del archivo, los comentarios se inician con el carácter “;”, de tal forma que el resto de la línea es ignorada en la “ejecución” del proceso, pero sin embargo resulta muy útil para incluir dentro del propio archivo, algunos comentarios y explicaciones que nos ayudan a entender el funcionamiento y a identificar las referencias de su contenido.

Como ye se ha mencionado, la cabecera del archivo contiene una serie de comentarios generales, y a continuación se encuentra una sección en la que se definen los “comandos externos”. Luego incluyen otro paquete de comentarios con referencias sobre la forma de configurar los “alias de comando” incluyendo a continuación un amplio conjunto ya “preconfigurado”, y también algunas líneas adicionales de comentarios y advertencias.

Comandos externos

El funcionamiento de los “comandos externos”, se basa en escribir en una línea, un conjunto de campos separados por comas con arreglo a un orden y estructura preestablecida que el programa “interpreta” en tiempo de ejecución para poder actuar en consecuencia.

La sintaxis de la línea se explica en la ayuda del programa y tiene una estructura fija de forma que siempre es necesario escribir las “comas” ya que estas constituye el carácter separador entre los campos de datos, y su presencia resulta necesaria, aunque el “dato” correspondiente se encuentre vacío en algún caso particular.

El funcionamiento de cada línea, se basa en escribir en primer lugar el “comando” como una palabra o etiqueta que al ser identificada, cuando nosotros la escribamos posteriormente en la “línea de ordenes” durante la ejecución de AutoCAD, el programa lanzará una llamada al sistema operativo para que se ejecute la “orden”, que hemos escrito en el “segundo” campo de la línea de texto, con arreglo a los parámetros o especificaciones que se han incluido en los demás campos de esa línea.

En conclusión, podemos controlar desde dentro del autocad la ejecución de los comandos del S.O., como la orden “dir” o “type”, o bien iniciar algún programa externo como el editor ASCII “NOTEPAD” o el explorador de archivos “EXPLORER”.

La verdad es que esta utilidad tampoco tiene mucho interés con las versiones actuales del sistema operativo Windows, que ya que actualmente se dispone de una “multitarea” perfectamente implantada y completa, de tal forma que siempre es posible minimizar la ventana de ejecución del AutoCAD sin interrumpir sus tareas, accediendo al escritorio o a cualquier otra ventana del sistema operativo para operar con total independencia y simultaneidad. No obstante en los tiempos del antiguo MS-DOS esto no era posible, y este tipo de utilidad se mantiene aún por compatibilidad con las versiones antiguas.

Alias de Comando

Los “alias de comando” constituyen una utilidad parecida en cuanto a funcionamiento, pero tienen más interés y se configuran en el mismo archivo con una estructura similar a la de las órdenes externas.

En este caso la idea consiste en que podemos escribir en la línea del archivo, una primera palabra o “etiqueta”  que sea de nuestro gusto, y a continuación el nombre del comando o la orden de AutoCAD, que debe ejecutarse cuando escribamos esa primera palabra o etiqueta en la línea de órdenes.

Este mecanismo nos permite establecer un conjunto de “abreviaturas” que puedan resultar cómodas y fáciles de recordar, además de lo suficientemente cortas (una o dos letras), en lugar de los nombres habituales de las órdenes del programa, para que resulte cómodo y rápido escribir la abreviatura (una o dos pulsaciones) en la línea de texto, y ejecutar así el comando o la orden correspondiente.

La sintaxis de la línea de texto es similar, aunque ahora solo tenemos dos campos separados por una coma. El primero es el “alias” que queremos utilizar, y el segundo el nombre del comando precedido por un asterisco. También se puede utilizar el guión para invocar el comando en modo transparente, o el de subrayado para invocarlo en “ingles” con independencia de que la versión de AutCAD pueda estar traducida a otro idioma diferente.

Las abreviaturas incluidas en el archivo pueden abarcar solamente un pequeño conjunto de las órdenes más habituales, o extenderse a todas las que queramos y tampoco existe ninguna restricción, para implantar diferentes abreviaturas sobre una misma orden. La única restricción lógica es que las abreviaturas o “alias” deben ser únicas, ya que en otro caso solo estará vigente la última que se haya escrito dentro del archivo.