martes, 13 de septiembre de 2011

C3.2 - Sistemas de coordenadas personales y globales


Hasta ahora hemos considerado puntos y coordenadas, en dos o tres dimensiones, pero siempre respecto a un “origen” único y común a todas las referencias.

Implícitamente dentro de las tres dimensiones espaciales que el programa maneja ( X,Y,Z ) existe una preponderancia de un “plano principal de trabajo” que normalmente es el “XY”, ya que la mayoría de entidades, salvo los puntos y segmentos individuales de línea, tienen una configuración propia, que necesariamente tiene que estar contenida en “un plano” cualquiera. Por ejemplo, cuando definimos un rotulo de texto, este se sitúa sobre un punto que puede estar en cualquier posición del espacio, pero al configurar el “rótulo” las letras quedan orientadas “necesariamente” dentro de un plano paralelo al “XY” que pasa por el punto que acabamos de señalar.

El proceso normal de construcción y definición de la geometría, hace uso habitual de esa característica, de forma que los “datos” que se van solicitando en cada momento se simplifican, restringiendo la ubicación a ese plano principal, o bien a otro paralelo. Esto es así en parte porque la interfaz de pantalla es un espacio de solo dos dimensiones, y la designación gráfica de posiciones en 3D necesariamente tiene que implementar algún sistema que resuelva ese conflicto.

La forma de solventar el problema depende obviamente de la “filosofía” de cada sistema gráfico, y como ejemplo cabe mencionar el caso de SketchUp, donde se hace un manejo de las tres dimensiones bastante sutil y ergonómicamente elaborado, aunque también requiere una cierta información previa sobre las características y posibilidades menos frecuentes, además de un pequeño adiestramiento para lograr un uso eficaz.

En el caso de AutoCAD la opción adoptada tiene presumiblemente mucho que ver con un entorno del trabajo profesional, ya que en su mayoría los planos técnicos de uso habitual, se realizan normalmente en dos dimensiones, asegurando entre otras cosas, que la geometría de los objetos se muestra en “verdadera magnitud” y por tanto cualquier proceso para definir y/o comprobar sus dimensiones, resulta más inmediato, simple y con menor riesgo de errores. No obstante el uso de geometrías y modelos completos en 3D, con un control sobre el aspecto de los materiales y la iluminación, también es una herramienta imprescindible para mostrar el aspecto final, y poder transmitir a terceros, las ideas que han servido para concebir un determinado proyecto.

Sistema de Coordenadas Personales:

En AutoCAD, la forma de poder orientar los objetos o entidades en cualquier dirección del espacio, se realiza con el uso de los sistemas de coordenadas particulares o personales, que el usuario puede definir a su propia conveniencia, de forma que puede “orientar” el plano de construcción “XY”, en cualquier dirección del espacio y a partir de ahí, definir y colocar cualquier objeto o entidad en dicha orientación, aunque el objeto en sí este contenido en su propio plano.

Esta característica lleva a considerar el sistema de coordenadas inicial, como “Sistema Global de Coordenadas” o coordenadas absolutas, de forma que siempre se puede volver a él desde otro cualquiera, y sobre él se definen los demás sistemas de coordenadas personales, o relativas.

El uso y la definición de los sistemas de coordenadas personales se realiza con la orden “UCS” directamente desde línea de ordenes o bien con “DDUCS”, a través del cuadro de dialogo correspondiente. También esta disponible en las distintas opciones de menú, con un repertorio amplio de alternativas inmediatas que facilitan algunas definiciones particulares del nuevo sistema. De todas formas el modo más completo o general para definir cualquier sistema de coordenadas, es la de “3 puntos”, de forma que al definir una secuencia de tres puntos en el espacio, se sitúa en el primero de ellos el nuevo origen de coordenadas, con el segundo punto se sitúa la parte positiva del eje X, y el tercero junto con los anteriores, define la parte positiva del nuevo plano XY.


Además de esta forma que resuelve el caso más general, existen otras opciones más simplificadas e inmediatas dentro del menú habitual, como las de “Cara”, “Objeto” y “Vista”, que alinean los nuevos ejes con el tipo de entidad designada, o bien “Origen” y “eje Z”,  que en el primer caso reubica solo el nuevo origen manteniendo la orientación de ejes, y en el segundo ajusta el eje Z sobre un par de puntos. También hay opciones para girar ángulos determinados respecto a cada uno de los tres ejes. Otras dos opciones y quizá las de uso más común, son la de asignar un “nombre” al sistema de coordenadas personal, de forma que se pueda retornar a él seleccionando el nombre en una lista, y la de volver al sistema Global o Universal que además es la opción por defecto.
                                                                                                               
Las opciones de la orden UCS, evidentemente se complementan con otras características para facilitar el movimiento del punto de vista, y a su vez la designación de los objetos, con el fin de poder trabajar cómodamente en 3D. Una de las ordenes tradicionales para este fin es “PTVIEW”, que permite designar cualquier punto del espacio, para representar la geometría mediante una proyección paralela, según la dirección que une el punto designado con el origen de coordenadas. Esa orden también dispone un grafico para la designación dinámica pero resulta algo complejo de uso ya que representa la superficie de una esfera con dos circunferencias concéntricas, de modo que la interior corresponde al hemisferio “norte” y el espacio entre las dos circunferencias al hemisferio “sur” o en otras palabras a una vista desde “abajo”.

Esta orden actualmente se encuentra obsoleta y en desuso. En la actualidad hay otros modos más intuitivos y directos para “mover” el punto de vista, como la orden “ORBIT”, que se encuentra también disponible en el menú contextual vinculado  al “ZOOM DINAMICO”, y que a su vez dispone de las variantes libre y restringida, según se mueva el punto de vista solo alrededor del eje ortogonal a la pantalla, o bien en cualquier dirección del espacio mediante una mira auxiliar.

Cuando se modifica el punto de vista, resulta útil la información que facilita el icono de orientación, el cual puede cambiar de aspecto con los estilos de visualización, y siempre representa la orientación de los ejes de coordenadas. Dispone de un “cuadrado” que se sitúa en el vértice si nos encontramos en el sistema “global”, el cual desaparece cuando pasamos a otro sistema personal o particular.  Cuando la proyección del espacio no es plana, también los ejes que constituyen el cursor se visualizan con un código de color “rojo” para el elje X, “verde” para el Y y “azul” para el Z.

Otra orden que resulta útil cuando queremos volver a la proyección ortogonal del plano XY, en la orden “PLAN” o “planta”, que con una pulsación de confirmación, nos devuelve a la representación ortogonal del plano XY referida al sistema de coordenadas en curso.

viernes, 9 de septiembre de 2011

C3.1 - Uso de coordenadas. Definición de puntos y distancias.


Como ya se ha dicho en capítulos anteriores, el trabajo cotidiano dentro del programa, se realiza sobre un espacio virtual que inicialmente se encuentra en “blanco” pero en todo caso mantiene un “sistema de coordenadas” cartesiano. Este espacio virtual es prácticamente “ilimitado”, siendo su única restricción, el rango o tipo de números que maneja el sistema operativo para definir las “coordenadas” de cada posición o elemento dentro de ese espacio virtual. 

Es conveniente distinguir con claridad la diferencia entre ese espacio ilimitado, y el área que se visualiza en pantalla cuando se comienza un nuevo dibujo, la cual depende exclusivamente de la definición previa que se haya hecho en el dibujo prototipo o plantilla sobre la que hayamos iniciado el trabajo, o configurado por defecto. (“acad.dwg”, “acad.dwt”, “acadiso.dwt”, .. etc.). 

Cuando se inicia cada dibujo, adoptamos implícitamente un “origen” de coordenadas, y comenzamos a situar elementos geométricos que nos permiten construir el modelo respecto a él, y vamos midiendo distancias o situando posiciones de acuerdo con los principios habituales de la geometría. Normalmente se adopta el eje X como horizontal, con su parte positiva hacia la derecha, el eje Y como vertical con su parte positiva hacia la zona superior de la pantalla,  situando el origen de coordenadas en la esquina inferior izquierda, y el eje Z perpendicular a la pantalla con su parte positiva hacia fuera, de acuerdo con el sentido “dextrógiro” X>Y>Z. 

Cuando trabajamos habitualmente, lo  normal es que dibujemos un edificio o cualquier otro objeto de uso cotidiano. Los valores numéricos de sus dimensiones dependen del significado que asignamos a cada unidad de longitud que normalmente son “metros”, pero también podemos utilizar “kilómetros” o “milímetros”. Esta decisión junto con el tamaño del objeto que se dibuja, determinan el área que normalmente visualizamos en la pantalla, dependiendo del factor de zoom que aplicamos en cada momento. 

La situación del “origen de coordenadas” es poco relevante a la hora de construir un dibujo, ya que es la “distancia” relativa entre las posiciones de sus elementos, la que define el tamaño del objeto y finalmente configura la geometría del mismo. El programa dispone  de un “icono” que representa la orientación del sistema de coordenadas en cada momento, y puede estar ubicado en la esquina inferior izquierda de la pantalla, o bien forzar su ubicación identificando la posición del origen de coordenadas.

Hay que advertir que en algún caso pueden darse circunstancias que generan desconcierto o confusión, como por ejemplo cuando al hacer un “zoom” sobre la extensión de un dibujo, nos encontramos prácticamente con una pantalla en blanco, aunque si nos fijamos con algo de detenimiento observamos cierto movimiento en un punto minúsculo y extraño situado por algún borde de la pantalla.

Cuando utilizamos dibujos procedente del ámbito de la cartografía, es común que estén “georreferenciados”, con arreglo a especificaciones como el sistema UTM, que divide la superficie del planeta en “husos” numerados hacia este y oeste, situando cada origen de coordenadas en la intersección entre el “ecuador” y el meridiano izquierdo que lo define. Eso supone que en esos archivos de dibujo, las coordenadas suelen ser números relativamente grandes, (valores de 300.000 a 4.700.000 expresadas en metros, para latitudes habituales en España). 

Si hacemos un “zoom” sobre la “extensión” del dibujo normalmente se visualiza la hoja del mapa o plano con independencia del origen de coordenadas, no obstante si en algún caso hemos “insertado” mediante una referencia externa “XREF” un archivo georreferenciado y dibujamos algún objeto, si posteriormente al volver a abrirlo en otra ocasión hemos perdido la trayectoria de la referencia, cuándo hagamos “zoom-extensión” se visualizará el contorno de nuestro objeto en su posición, pero también un “rotulo” de la referencia perdida situado precisamente en el “origen de coordenadas” y por tanto a la altura del “ecuador”. Naturalmente la visualización de todo el espacio comprendido entre el ecuador y nuestro objeto hace que circunstancialmente se pierda la percepción de los objetos dibujados.

Este problema aún puede acentuarse, si en la configuración de la orden “UNITS” o “unidades”, uno de los archivos se interpreta como “milímetros” o “pulgadas” y el otro en “metros”, ya que el dibujo insertado puede multiplicar sus dimensiones propias, por la relación entre las unidades predeterminadas en ambos archivos. 

Puntos y Distancias

La definición de puntos y/o posiciones gráficas, puede hacerse indistintamente marcando directamente mediante el ratón, sobre la posición que ocupa el cursor en cada momento, o bien escribiendo a través del teclado los valores numéricos de las coordenadas que definen la posición deseada. En este último caso, es preciso conocer y respetar la sintaxis correspondiente, pero en todo momento cuando una “orden” del programa espera la designación de un “punto” es perfectamente posible utilizar cualquiera de las dos formas, o sus variantes.

La sintaxis normal para escribir “puntos” en la “línea de órdenes”, es la de una cadena de dos ó tres números reales separados por comas: <“x.x,y.y,z.z”> sin espacios intermedios. La secuencia de números es interpretada en el momento que se pulsa la tecla “intro” o bien la barra espaciadora, razón por la cual resulta incompatible la incorporación de “espacios” dentro de la secuencia.

Al escribir los números es posible “omitir” tanto la parte entera como la decimal,  pero el valor numérico siempre se interpreta como “real”. Si en la secuencia numérica solo se escriben dos números, estos se interpretan como coordenadas X e Y, y como valor para la coordenada Z, se adopta “cero”, o bien el valor almacenado en la constante “ELEV”. 

El valor de las coordenadas numéricas que se definen por teclado, se interpreta como una posición absoluta respecto al origen de coordenadas, no obstante es posible definir posiciones “relativas” respecto al último punto que se haya designado, por cualquiera de las formas posibles, anteponiendo en la cadena el símbolo “arroba”, es decir “@x.x,y.y,z.z”. También es posible “alterar” esa notación de coordenadas para usar como referencia un sistema de coorddenadas “cilindricas” o “polares” solo con cambiar el separador, es decir la “,” (coma) por el signo “<” (menor que). 

Cuando escribimos “M.M<a.a” El valor real “M.M” se interpreta como una “distancia” al origen de coordenadas” y el valor “a.a” se interpreta como el valor del “angulo” sobre el que se mide esa distancia, en el plano horizontal. El origen de ángulos suele coincidir con el eje X pero se puede configurar mediante la orden “UNITS”, igual que el tipo de unidades angulares: (grados sexagesimales, centesimales, radianes etc.). Si la secuencia es de “dos” números el valor de Z se adopta como en el caso anterior, pero también es posible escribir “tres” números “M.M<a.a<b.b” en cuyo caso el valor de “b.b” se interpreta como el ángulo en el plano vertical que pasa por el punto (coordenadas esféricas).

La definición de distancias requier obviamente la designación de al menos dos puntos sucesivamente y se efectúa normalmente de una forma dinámica bastante intuitiva, ya que en la pantalla gráfica, se vincula una línea el elástica al primer punto designado, que se muestra hasta que queda señalado el segundo punto y definida la distancia correspondiente.

Para la definición de distancias fijas y precisas, el programa dispone de ciertos repertorios auxiliares como las “refent” o los “filtros” que se comentarán más adelante. No obstante un recurso bastante útil e inmediato, es el uso de “coordenadas relativas” que se acaba de comentar, ya que si después de haber señalado un primer punto, escribimos por teclado “@5.25,0”, estamos señalando otro “punto” que se encuentra exactamente a 5.25 unidades de distancia horizontal respecto al primero.

También es posible escribir en la línea de órdenes un solo número real, cuando el programa espera la entrada de una distancia o un segundo punto, de forma que el valor numérico aislado se interpreta como una “distancia” en unidades de dibujo, desde el punto señalado anteriormente y sobre la dirección apuntada por el cursor en ese momento.

miércoles, 31 de agosto de 2011

RECAPITULACION



Después de algo más de un mes dedicado a escribir en el blog, llega un momento que resulta oportuno “recapitular”.

Hasta ahora se han escrito varias “entradas” que corresponden al guión del curso formulado inicialmente. Dado que el movimiento por la estructura secuencial de las entradas normales empieza a ser algo laborioso, me ha parecido oportuno recopilar cada uno de estos, en solapas independientes.

Al agrupar el conjunto del capítulo, se incrementa apreciablemente la extensión, por lo que se desalojan las ilustraciones que siguen estando accesibles en las entradas originales, sin embargo se consigue una estructura mucho más unitaria y clara, para poder obtener una visión de conjunto sobre cada tema.

viernes, 26 de agosto de 2011

CNFG.4 - Otros sistemas



Variables internas de configuración.

Una de las formas en las que AutoCAD mantiene sus propias características, es un sistema de variables, en el que se almacenan una gran cantidad de datos, controlando distintos aspectos de comportamiento u opciones y alternativas de configuración.

El sistema de variables es extenso, pero tiene una gran facilidad de uso y las mayores dificultades se derivan únicamente del hecho de poder alcanzar una visión general de todo el conjunto disponible. La referencia sistemática se encuentra en el sistema de “ayuda”, como un apartado específico dentro del documento “referencia de comandos” tanto en su versión de pantalla como en el archivo PDF.

Dentro del “Sistema de Variables”, puede haber cosas tan dispares como el nombre del archivo de dibujo actual y su trayectoria o “path”, el resultado numérico de la ultima orden “área” que se ha procesado, las coordenadas del último punto designado sobre  la pantalla, o el control del sistemas de unidades, ya que las longitudes pueden estar configuradas en el modo decimal, o el anglosajón de “pies y pulgadas”, y las unidades de ángulos pueden estar definidas en grados, minutos y segundos, o en grados centesimales, siendo modificable también el sentido positivo de los ángulos.

La forma más básica para manejar el sistema de variables, es que cuando conocemos el “nombre” de la variable cuyo contenido nos interesa, podemos escribir directamente su nombre en la “línea de ordenes”, entonces el programa escribe a continuación su contenido actual, y nos da opción para escribir a continuación un nuevo valor que modifica el contenido, si es posible. (Obviamente hay algunas variables de “solo lectura” cuyo contenido NO es modificable)

Esta forma de operar tiene el inconveniente de recordar los nombres o conocer su existencia. Respecto a la primera cuestión, dentro del sistema de ayuda se encuentran relacionadas “todas”, agrupadas por orden alfabético y dentro de cada una se explica con claridad el “tipo” de dato que almacena, si se almacena en el propio archivo de dibujo o en un “registro” independiente o si es de “solo lectura”. Se incluye una explicación del contenido, y se detallan tanto los valores posibles como el comportamiento en cada caso.

En cuanto a la segunda cuestión, no tiene más alternativa que el conocimiento paulatino que se consigue con el aprendizaje y el uso cotidiano. En todo caso el manual de la “guía del usuario” va explicando perfectamente el comportamiento de todas las ordenes del programa, y siempre se citan y comentan las variables relacionadas. Cabe mencionar los estilos de acotación, como un repertorio particularmente extenso de variables que resulta interesante consultar para hacerse una idea de su alcance, ya que se localizan facilmente dado que todos sus nombres comienzan con la raíz "DIM.....".
 
Retroceso y corrección de errores.


Cuando se trabaja de forma rutinaria con autocad, las jornadas se van haciendo más pesadas y tediosas que cuando nos  acompaña la novedad de descubrir y aprender cosas nuevas. Esto nos lleva a una mayor frecuencia de pequeños errores o acciones involuntarias que realizamos antes de ser conscientes de ello, y a veces nos obliga a rehacer y modificar cosas.

Dado que el entorno informático es un mundo completamente virtual, es frecuente que los programas tengan algún mecanismo fácil de retroceso o marcha atrás, de forma que podamos deshacer con facilidad las últimas acciones realizadas. Dentro de AutoCAD, está configurado también ese mecanismo en forma de orden “undo” (deshacer) o en los botones de herramientas, como una flecha hacia atrás.

Cada pulsación de la flecha, deshace las acciones de una “orden”, y podemos retroceder sucesivamente hasta la última vez que se grabó el archivo en el disco. La herramienta suele ir acompañada de otra flecha desplegable que muestra una lista de todas órdenes revocables y podemos posicionarnos sobre una de ellas, deshaciendo todo el intervalo de una vez. Además del retroceso habitual, dado que a veces podemos sobrepasar el punto de referencia, existe otra orden “redo” (rehacer o flecha hacia adelante), que nos permite “reponer” la última orden que hayamos borrado en la secuencia anterior.

Otro de los posibles percances que suceden antes o despues, es el fallo de alimentación eléctrica cuando estamos en un ordenador fijo ya que cuando este se apaga bruscamente, los datos del el archivo de trabajo se encuentran en una memoria RAM que por ser volátil, se pierden irremisiblemente.

Con el fin de paliar estas situaciones, hay un par de características que nos pueden ayudar. La primera es un “salvado temporal” consistente en que el programa actúa en segundo plano “salvando” o escribiendo en el disco duro una copia del archivo de trabajo, de forma que posteriormente podamos recuperar lo realizado hasta ese momento. En el cuadro de dialogo “Opciones”, podemos configurar el intervalo de tiempo, o la extensión y carpeta para las copias de seguridad. Un intervalo oportuno podrían ser 10 minutos.

Además del salvado automático, que normalmente supone renombrar la extensión del archivo de  “*.ac$” al habitual “*.dwg” para poder abrirlo normalmente, también existe una orden “recover” (recuperar) que se encuentra en el menú ( File / Drawing Utilities / Recover ), y permite forzar la apertura de archivos de dibujo que se encuentran en el disco parcialmente dañados.

El hecho de que los archivos estén dañados en el disco se produce normalmente por apagados bruscos o por otras circunstancias, y supone que la secuencia normal de datos escritos este alterada, por lo que el programa nos lanza un mensaje de error al tratar de abrirlos. Esta orden fuerza un mecanismo de comprobación, más lento de lo habitual, que hace chequeos y comprobaciones internas de los datos, permitiendo en muchos casos recuperar archivos parcialmente dañados. También suele mostrar en una paleta específica, una  lista con las diferentes versiones recuperables y/o archivos de salvado temporal.

Refresco de pantalla y otras consideraciones.

Aunque en la actualidad la potencia de los sistemas informáticos es bastante sobrada para el trabajo habitual del programa, no siempre ha sido así, y en la concepción del programa queda alguna reminiscencia de  otras épocas. En particular me refiero a las diferencias entre “regenera” y “redibuja” o bien entre “congela” y “desactiva” cuando hablamos de capas.

En el primer caso son dos ordenes que aparentemente realizan la misma acción, que es la de refrescar la pantalla, eliminando ecos o restos que se muestran después de eliminar entidades o marcar y desmarcar objetos.

Cabe decir que internamente el programa con el fin de incrementar la agilidad gráfica, además de mantener la base de datos principal con la geometría correspondiente, en la que los cálculos se realizan operando sobre números reales o punto flotante, también almacena y utiliza un espacio virtual, más limitado al entorno de visualizan de la pantalla en cada momento, en que las entidades se representan con números “enteros” y lógicamente los cálculos necesarios son notablemente más rápidos y ágiles.
 
La diferencia entre ambas ordenas es que la primera opera solo sobre el espacio de números enteros y la segunda fuerza el calculo en punto flotante. Un efecto curioso de esta diferencia es el aspecto “poligonal” de algunos círculos.

En el caso de la gestión de capas también existe una diferencia  similar ya que al “desactivar” una capa, las entidades que contiene se siguen procesando, pero si en lugar de esto se “inutiliza” las entidades que contiene ya no se recalculan agilizando los regenerados. En todo caso estas diferencias que podían marcar diferencias, cuando las máquinas eran poco potentes, hoy en día se han convertido en mera curiosidad.

martes, 23 de agosto de 2011

CNFG.3 - Sistemas de comandos, órdenes de trabajo y tipos de menú.


Sistemas de Menú y acceso a las órdenes del programa

Ya se ha mencionado que el trabajo habitual dentro del AutoCAD, se hace mediante el uso sucesivo de “Ordenes” o “Comandos” contemplados dentro del repertorio establecido para ir construyendo los elementos geométricos de nuestro dibujo. Evidentemente un requisito básico para cualquier aprendizaje, es el de disponer de conocimientos previos suficientes sobre “geometría” en general.

El sistema de Órdenes o comandos es particularmente extenso y prolijo por lo que resultaría ilusorio tratar de memorizarlo completo. Uno de los primeros modos de acceso a las órdenes, es la ventana de texto que se comporta como una “consola” emitiendo el mensaje “Command:” con un cursor parpadeante a continuación. Se puede escribir el nombre de cualquier orden en línea, de forma que programa responde con las opciones oportunas. Normalmente las opciones, se escriben en línea a continuación de algún mensaje aclaratorio, encerradas entre “[brackets]”, separadas por la barra “/” y con alguna de sus letras escritas con mayúscula. La opción se selecciona escribiendo a continuación la palabra de la opción o simplemente la letra o letras destacadas en mayúsculas.

Llegados a este punto, hay que decir que la pulsación de la barra espaciadora es indistinta con el “Intro” de teclado y alimenta el proceso de ejecución. Al repertorio de órdenes también se puede acceder escribiendo en línea una serie de “abreviaturas” que se encuentran predefinidas y son más fáciles de “memorizar”, particularmente las de uso más frecuente. El conjunto y su correspondencia con las órdenes principales, se encuentran especificadas en un archivo de texto plano que incorpora el programa “acad.pgp”, y permite o bien modificar las abreviaturas a nuestro gusto, o incorporar otras nuevas respetando la misma sintaxis, y por supuesto conocer o recordar las contempladas en el programa.

Cabe decir que una forma bastante eficaz de manejar el programa, es la de elegir las ordenes por teclado con la mano izquierda, que con una o dos pulsaciones inician su ejecución, y la mano derecha sobre el ratón permite marcar puntos en el área grafica, sin olvidar la pulsación del botón secundario equivalente al “Intro” del teclado. No obstante este método solo es eficaz y cómodo en etapas posteriores al aprendizaje.

Una vez comentada la escritura directa en la ventana de texto o línea de órdenes, como procedimiento básico o primario para interactuar con el programa, procede comentar los diferentes sistemas y formas de “MENU” que tenemos disponibles. En relación con estos, hay que decir que han ido evolucionando considerablemente en el tiempo, con las diferentes versiones del programa, y sobre todo con el incremento notable de prestaciones en los ordenadores personales. En todo caso esa evolución ha ido manteniendo la compatibilidad con todas las versiones anteriores, y mencionar también su carácter redundante, ya que cualquiera de ellos da acceso completo a todo el repertorio de órdenes, aunque tampoco hay problema por utilizarlos conjuntamente, pero finalmente los gustos y preferencias personales de cada usuario, acaban consolidando una determinada configuración.

Menús de Pantalla y Tableta

Los dos primeros tipos de menú que utilizaba el programa y hoy se encuentran en desuso, son el “Menú de Pantalla” y el “Menú de Tableta”. El primero se configura activando la opción correspondiente en el cuadro de “opciones” y se presenta sobre una banda específica situada en el borde derecho de la pantalla gráfica.

Una vez que se desplaza el cursor gráfico sobre esta zona, se mercan o iluminan las diferentes opciones que se encuentran en cada “línea”. Dado que el número de líneas disponible es limitado el propio menú contiene una estructura anidada de forma que la primera imagen corresponde a un “índice” general de paquetes de órdenes, cada una de sus entradas nos va llevando al conjunto particular de “ordenes”, y la pulsación de cada “orden” abre su apartado de opciones. En la parte inferior hay una opcion de retorno y las dos primeras lineas “AUtoCAD” y “ * * * * * * “ que siempre se mantiene visibles, nos devuelven al inicio del menú la primera y la segunda al repertorio de designaciones gráficas que se emplean continuamente.

El Menú de Tableta constituye una adaptación particular a ese tipo de dispositivos, ya que al estar basados en una superficie activa que detecta posiciones en lugar de desplazamientos como el ratón, permite distribuir sobre ella un mapa de celdas y posiciones, mucho más extenso que el menú de pantalla, asignando todo el repertorio de órdenes disponible.

El propio programa suministra un archivo con una plantilla dibujada “tablet.dwg” del área de una tableta tipo, que se imprime en el plotter, ajustada al tamaño conveniente, para luego superponer en la tableta, y mediante los ajustes en la configuración y sincronización del dispositivo, se dispone de un menú completo distribuido por toda la superficie de la tableta, a costa de reducir oportunamente la ventana del área grafica.
 
Menú Desplegable (o de persiana)

Esta es probablemente la configuración de menús más tradicional, aunque no estuviera disponible en las versiones iniciales. Se consolida muy pronto y permite un acceso completo. Es por otra parte el tipo de menú más estandarizado con otros programas y aplicaciones del entorno Windows, (Word, Excel, .. etc) o de cualquier otro S.O.

Está basado en una barra horizontal situada en la parte superior, justo por debajo de la barra de título o integrada con ella. Contiene inicialmente una docena de nombres que se marcan al desplazar el cursor sobre ellos y que una vez “pulsados”, despliegan un panel a modo de persiana  con un conjunto de órdenes. Algunas de estas tienen una marca a modo de flecha horizontal y despliegan a su vez otros paneles con opciones anidadas. Los paneles se mantienen visibles con sus marcas, hasta que el cursor gráfico marque un punto fuera del área de los paneles, o bien hayamos seleccionado la orden correspondiente.

Los nombres de la barra inicial corresponden a paquetes o apartados que contienen conjuntos de tareas relacionadas, como por ejemplo “Dibujar” “Modificar” etc. Este sistema de menús es bastante extenso y compacto, y solo despliega las órdenes cuando se utilizan. Resulta razonablemente cómodo y rápido aunque tiene gran extensión y está basado en texto, por lo que a veces resulta difícil recordar donde se encontraban órdenes que se utilizan ocasionalmente. Por otra parte las distintas versiones del programa pueden incorporar modificaciones en su estructura, aunque la idea general se conserva bastante estable.

Menú de Barras de Herramienta (o botones)

Esta es otra variante muy empleada y más reciente que la anterior. Supera el inconveniente de “leer texto” disponiendo el repertorio de órdenes sobre una serie de “botones” o “pulsadores” que se identifican con un “icono” grafico, evocando el comportamiento de cada orden, lo que resulta mas fácil e intuitivo de recordar.

Por otra parte los conjuntos de botones se agrupan en “barras de herramientas” por tareas comunes y tienen como característica propia, que se pueden “mover” con facilidad por todo el área grafica, de forma que se mantienen “flotantes” en cualquier posición, o bien “empotrados” en los bordes. El movimiento se realiza sosteniendo la pulsación y arrastrando con el cursor sobre su borde activo. También se pueden mostrar y ocultar con facilidad ya que disponen de un “aspa” de cierre en uno de sus extremos, y pulsando el botón secundario del ratón sobre cualquier barra, se despliega un panel con la lista completa, y marcando o desmarcando se visualizan en el área grafica.

Cuando sostenemos el cursor detenido sobre uno de los botones, aparece una "etiqueta" con el nombre de la "orden" asociada, y si esperamos algo más se extiende una pequeña ayuda sobre su funcionamiento. 

Con esta categoría de menús adquiere más sentido una ordenación a gusto personal, visualizando solo aquellas barras con las órdenes de uso común según las tareas que realizamos con más frecuencia, y además en la colocación que nos resulte más cómoda.  En caso de que no haya ninguna barra visible para acceso al panel, también se llega a este desde el menú desplegable “Tools / Toolbars”.

Menú de Paleta

Este es otro tipo de Menús de aparición más reciente que potencia aún más las capacidades gráficas, o la facilidad de uso y adaptación a las preferencias de cada usuario.

Se accede cuando no están visibles mediante la orden “ToolPalettes”, ya sea directamente desde línea de ordenes o bien en el menú de persiana en ( Tools / Palettes ). Se basa en una estructura de panel flotante que se posiciona en cualquier punto de la pantalla, dispone de un borde lateral activo por el que se arrastran sosteniéndolo con el cursor pulsado y dispone de una cruz de cierre, un botón para su auto-ocultación bajo el borde activo y otro botón de “propiedades” además del nombre de la paleta o conjunto.

El panel además de desplazarse por la pantalla se puede redimensionar al estilo de las ventanas del S.O. y también puede ajustar su “transparencia”. Cuando el contenido del panel desborda su tamaño, se muestra automáticamente una barra de desplazamiento vertical que permite recorrer con facilidad el contenido. El panel puede contener un conjunto de varias paletas, que se muestran como solapas en el lado contrario del borde activo.

El botón de propiedades, o la pulsación de botón secundario en el borde activo, despliega un menú particular con toda la lista de paletas disponibles, y opciones para crear nuevas paletas,  eliminar las existentes o renombrarlas mediante los oportunos cuadros de diálogo. La pulsación de botón secundario sobre cada componente, accede a un cuadro que permite modificar o redefinir las macros asociadas o bien asociar nuevas imágenes de iconos desde archivos del S.O. También permite acceder al cuadro general de personalización de órdenes de AutoCAD para añadir de forma directa o con opciones particulares, cualquier otra que nos parezca oportuna.

Menú de Cinta de Opciones (Ribbon)

Este es el último “tipo” de Menú que se ha incorporado en la ultima revisión de aspecto general de AutoCAD, que se produce sobre la versión 2.009. Su presencia se puede invocar escribiendo directamente la orden “ribbon”, o bien desde el menú desplegable ( Tools / Plettes / Ribbon ). El cierre se muestra en un menú de contexto que aparece pulsando el botón secundario en alguna zona residual de la propia cinta.

La cinta inicialmente se muestra como una banda horizontal que recorre la parte superior de la pantalla justo debajo de barra de título y menú desplegable. Contiene una fila superior de solapas activas o “Tabs” que modifican todo el conjunto de la cinta. Dentro de cada cinta, esta se divide en un conjunto de “paneles”  que son extensibles mediante una pequeña flecha, pueden mostrar un título, y a su vez contiene un conjunto más o menos extenso de botones gráficos de diversos tamaños, listas desplegables de selección, y opciones anidadas en otros.

Los paneles normalmente agrupan ordenes relacionadas, al estilo de los menús desplegables o las barras de herramientas, y los “Tab”, suelen agrupar a su vez conjuntos enfocados a diferentes etapas del trabajo, “Salida” “Acotación” “Vistas”. La detención sobre los botones muestra el mismo tipo de etiquetas y ayuda que las barras de herramienta.


Este tipo de menú tiene un aspecto especialmente atractivo y unas prestaciones y característicos gráficas muy elaboradas que se van descubriendo y apreciando con el uso. La cinta (Ribbon) también puede soltarse del borde superior mediante una opción en el menú contextual propio, convirtiéndose en un panel flotante que puede mantenerse  como tal o empotrarlo en cualquiera de los bordes de la pantalla.

sábado, 20 de agosto de 2011

CNFG.2 - Sistema de ayudas y manual de usuario.


El sistema de Ayuda en “AutoCAD” es bastante completo,  y se localiza de diversas formas dentro del uso habitual. Se puede invocar directamente pulsando la tecla “F1”,  o desde cualquiera de los menús, estando presente en el extremo derecho del menú tradicional (persianas), o bien escribiendo directamente por teclado la orden “HELP” o indistintamente escribiendo el símbolo de interrogación “?”.

La pulsación F1 es sensible al contexto, ya que si se realiza directamente se inicia el proceso de Ayuda abriendo una ventana específica con el contenido inicial. En caso de que la pulsación de F1 se haga dentro de una “orden” en curso de ejecución, se abre igualmente la ventana pero en este caso se presenta en ella específicamente la ayuda que corresponde con la “orden” en curso.

El Panel de Ayuda que se muestra en una ventana independiente del S.O. se presenta como hipertexto, enriquecido con gráficos y algún vídeo, y se navega con facilidad dentro de él a través de enlaces activos, la barra de herramientas o los menús sensibles. También incluye en el lado izquierdo una “barra de navegación”  con una estructura anidada del “índice de contenido” de todos los documentos que componen el sistema de “ayuda”. Esta barra de navegación tiene tres solapas de configuración, la primera que presenta el propio índice anidado, la segunda con una indexación de referencias de contenido con una ventana de acceso, y la tercera con una opción de búsqueda de texto por toda la documentación.

Los documentos que componen la ayuda del programa son:
·       Guía del Usuario
·       Referencia de Comandos
·       Dispositivos y Periféricos
·       Guía de Instalación y Licencias
·       Guía de Personalización

Finalmente también contiene un par de referencias sobre AutoLISP y ActiveX, pero en este caso solo contiene enlaces con otras ventanas de Ayuda especializadas en estos temas, que en todo caso constituyen un par de campos muy amplios para personalizar o ampliar las funciones y órdenes del programa.

Desde el panel de Ayuda, naturalmente se contempla la posibilidad de imprimir los distintos temas. No obstante dentro de las carpetas que genera la instalación del programa, y junto con los archivos de hipertexto con el contenido de las distintas partes de la Ayuda, se encuentra a su vez una colección de archivos PDFs, que pueden manejarse por pantalla o en versión impresa con toda facilidad e independientemente de que el programa se encuentre iniciado o no.

Guía del Usuario
Es uno de los documentos más amplio. En versión PDF contiene más de 2.000 páginas. Incluye una explicación completa de todos los aspectos del programa y se encuentra ordenado con una estructura encaminada al aprendizaje. Esta guía se puede utilizar perfectamente como manual  de aprendizaje perfectamente exhaustivo, o bien como referencia de los diferentes aspectos de uso.

Referencia de Comandos
Es el otro gran documento. Su extensión en versión PDF supera las 2.400 páginas e incluye el contenido sistemático de “todas” las órdenes del programa. Incluye un índice alfabético para facilitar el acceso a las órdenes. En el caso del panel de hipertexto, cada referencia contiene tres solapas, “Concepto” “Procedimiento” y “Referencia Rápida”. La última es la que se presenta inicialmente, y las dos primeras nos pueden llevar navegando por otros documentos, sobre todo la “Guia de Usuario”.
Dispositivos y Periféricos
Tiene una extensión bastante menor, unas 180p, y en él se especifican y desarrollan algunas especificaciones de “ratones” “tabletas digitalizadoras” o plotters”.
                      
Guía de Instalación y Licencias
Se trata de una guía específica del tema y unas 60 pgs de extensión.

Guía de Personalización
Este es un documento de tamaño medio, tiene unas 600 Pgs en versión PDF y desarrolla las peculiaridades de los sistemas de menú personalizables, lenguaje de macros, personalización de tipos de linea y patrones, etc. En todo caso el lenguaje LISP o el desarrollo de ActiveX se encuentran fuera de este documento.

viernes, 19 de agosto de 2011

CNFG.1 - La Interfaz del AutoCAD



En las versiones iniciales del AutoCAD, el arranque del programa se hacia a través de un menú de texto con menos de una decena de opciones numeradas. Desde este se iniciaba la “interfaz gráfica”, y era frecuente configurar el ordenador con sistemas de “doble monitor” (uno normal para texto, y otro especial, caro y sofisticado para gráficos) y se ampliaban las “prestaciones” del equipo, con la necesaria instalación de “coprocesadores matemáticos”, “ampliaciones de memoria” y las convenientes “tarjetas gráficas de expansión” (ISA 8y16, EISA 16y32, Microchanel 16 y 32, coprocesadores y memorias de gráficos .. etc).

La llegada de Windows95 y la mejora paulatina de las prestaciones gráficas en los ordenadores habituales, acabó definitivamente con aquellas configuraciones especializadas y específicas. En la actualidad basta “iniciar” el programa como cualquier otro, de acuerdo con las peculiaridades del Sistema Operativo, y aparece en pantalla la ventana correspondiente con la interfaz gráfica y las opciones normales de uso: menús, iconos y/o botones gráficos. A partir de la versión 2.009 se ha producido una renovación importante del “aspecto” que es la que se adopta como referencia, aunque coexisten opciones para compatibilizar todas las versiones existentes hacia atrás.

Cuando se arranca el programa, inicialmente el aspecto de la pantalla es una ventana que contiene en el borde superior una “Barra de Título”, y en el borde inferior una “Barra de Estado”. Además de estas dos barras, también hay un “Área Gráfica” en el centro, una “Ventana de Texto” en la parte inferior y un sistema de “menús de trabajo” normalmente por los bordes de la ventana.

El área gráfica corresponde a un archivo de trabajo en blanco que se inicia desde el “prototipo” configurado por defecto y el sistema le asigna un nombre genérico &lt;”Dibujo n”&gt;. La primera vez que se trata de guardar el archivo en disco mediante la orden “SALVA” se invoca el cuadro de dialogo correspondiente, que permite asignar un nombre específico y personal al archivo de trabajo, y ubicarlo en la carpeta oportuna navegando por todo el S.O.

El programa puede mantener abiertos varios archivos de trabajo simultáneamente, aunque solo uno se mantiene activo y en primer plano. También se pueden cerrar todos los archivos, en cuyo caso la ventana del programa solo mantiene las barras de “Título” y “Estado”, presenta un fondo con un aspecto que recuerda la fibra de carbono, y en la Barra de Título, el menú de acceso rápido mantiene activas las opciones de “nuevo” y “abrir”. También se mantienen a la derecha los botones habituales del S.O. para extender, minimizar o cerrar cualquier ventana, y por supuesto el “LOGO” del programa con todas sus opciones bajo él.


La Barra del Título

Profundizando algo más, cabe decir que la Barra de Título en el borde superior de la pantalla,  contiene en el centro el nombre del programa y el del archivo sobre el que estamos trabajando en cada momento. En la parte izquierda se encuentra un “Logo” del programa que  despliega un menú donde se concentran el conjunto de tareas más frecuentes de inicio, arranque y mantenimiento con un panel de información explicativa o desarrollo de las opciones que facilita enormemente su uso y es conveniente dedicar algunos minutos al  examen de su contenido. Inicialmente puede contener una “lista” con los archivos actualmente abiertos, o bien de los últimos que se han utilizado, y un campo de búsqueda referido a las órdenes del programa. En la parte inferior se encuentra un botón de salida, y un acceso al cuadro de dialogo de “opciones” para acceder a  la configuración del programa.

A la derecha del icono se configura un “menú de acceso rápido” que es novedad en la interfaz 2009 el cual incluye algunas órdenes de uso frecuente. Su configuración es bastante inmediata ya que tiene en el extremo derecho de una flecha desplegable, y en el panel se pueden marcar las órdenes a visualizar. En el bloque inferior se puede seleccionar, la presencia de otros comandos, activar u ocultar la barra de menú tradicional (tipo persiana) y opcionalmente la posibilidad de mostrarse debajo del “ribbon” o “cinta de opciones”.

En el lado derecho de la barra de título,  aparecen algunas opciones particulares vinculadas al sistema de Ayuda, a través de la conexión por Internet, centro de comunicación, centro de sincronización, favoritos, y un campo para búsquedas en distintos entornos. En el extremo se encuentran los botones habituales del S.O. para extender minimizar o cerrar la “ventana activa”, pero que a se duplican por debajo referidos a su vez, al archivo de trabajo en curso.

La Barra de Estado

La Barra de Estado se encuentra en el borde inferior de la pantalla y sirve principalmente para “mostrar” información y/o mantener al alcance algunos controles y ordenes de uso común.

En el extremo izquierdo se muestra un conjunto de tres números reales separados por comas, que corresponden a las coordenadas cartesianas del cursor gráfico. A continuación se encuentra un conjunto de “pulsadores” (Orto, Snap, Refent .. etc) que configuran una serie de estados del programa. Cuando están “activos” se visualizan en tono azulado y si no en gris. Al deslizar el curso sobre ellos se iluminan suavemente y si nos detenemos se muestra una etiqueta de texto para identificando cada uno.

En la parte derecha de la barra se encuentran otros conjuntos de pulsadores. El primero corresponde a la gestión de EspacioMODELO y EspacioPAPEL, y las presentaciones de salida. A continuación un par de pulsadores con acceso inmediato al “zoom” en tiempo real y al desplazamiento de pantalla o “encuadre”. Luego hay otros más para gestionar las “escalas de anotación”, los espacios de trabajo un control de bloqueos, el acceso a la lista de controles de la propia barra, y finalmente un pulsador para maximizar el área gráfica.

El Área Gráfica

El área grafica en principio es un espacio en blanco que ocupa la zona central del espacio disponible en la pantalla. EN el se van añadiendo los elementos gráficos y de geometría que vamos construyendo paulatinamente y la vista se va actualizando con arreglo a nuestras ordenes. El color de fondo es configurable en el cuadro de “opciones” y aunque en las primeras versiones era frecuente el “negro” en función de los primeros monitores de “tubo” y exceso de parpadeo en resoluciones altas, se considera más recomendable el “blanco” por su mejor similitud con el aspecto de los planos en “papel”.

Dentro del área gráfica se encuentra inicialmente un icono de referencia con la orientación de los ejes de coordenadas, y el cursor gráfico, constituido por una cruz  de tamaño configurable y con la orientación de los ejes principales.

En los bordes del área gráfica se suelen ubicar los sistemas de menú que dan acceso a todas las órdenes y posibilidades del programa, no obstante dado que existen varios tipos o clases, parece oportuno dedicar una próxima sesión exclusiva a ese tema.

La ventana de Texto

La ventana de texto y su importancia se han comentado de forma somera anteriormente. Esta ventana normalmente se dispone como una banda en la parte inferior de la pantalla, justo por encima de la barra de estado, tiene espacio para unas tres o cuatro líneas de texto más otra activa en la que se puede ubicar el cursor correspondiente y nos permite “picar” por teclado el texto oportuno. Aunque solo aparecen normalmente tres líneas, sigue siendo accesible todo el texto anterior, ya sea mediante los botones y barra de desplazamiento habituales en el borde derecho, o bien con la pulsación “F2” que visualiza una “ventana” exclusiva e independiente con las características propias del S.O. y permite navegar por todo el texto de la sesión en curso.

Normalmente se recoge el “eco” de todas las ordenes, mensajes y opciones que va procesando el programa con independencia de su origen, es decir que hayan sido escritas en la propia ventana o pulsadas en cualquier tipo de menú, ejecutadas desde una “macro” o rutina de programación en LISP, etc.

Además de mostrar el “eco” completo del programa, nos permite escribir desde  el teclado no solo las ordenes del programa por su nombre o abreviatura y las opciones correspondientes, sino cualquier tipo de dato numérico o geométrico, valores reales o enteros y coordenadas de puntos que se escriben como secuencias de dos o tres números reales separados por “comas”.

Prácticamente la ventana de texto es como la “consola” de un sistema UNIX referenciada exclusivamente dentro del “AutoCAD”. Ya se ha comentado la conveniencia de prestar atención en las primeras etapas de aprendizaje ya que permite familiarizarse más rápidamente con la sintaxis de las órdenes y sus opciones.

En las versiones actuales del programa esta ventana puede arrastrarse sosteniendo la pulsación del ratón sobre el borde activo y llevarla a cualquier lado de la pantalla, o incluso mantenerla como un panel flotante con la posibilidad de ocultar dinámicamente bajo el borde activo, o suprimirla de modo permanente aunque un mensaje nos advierte que siempre la podemos reclamar pulsando “CTRL+9”.

Si bien en las primeras versiones del programa, el dialogo de ordenes y mensajes con opciones, se realizaba solo en la ventana de texto, en las ultimas versiones, se ha incorporado una “Entrada DInamica”, que se puede activar/desactivar en uno de los pulsadores de la barra de estado, y que estando activa presenta una serie de “campos” ligados al cursor gráfico donde van apareciendo los mensajes, opciones, e incluso aparecen campos numéricos, que pueden recorrerse con la pulsación de “TAB”.

Esta entrada dinámica constituye una alternativa completa a la ventana de texto, aunque es conveniente estar ya familiarizado con el uso de las órdenes frecuentes y  sus opciones, ya que en otro caso el repertorio de alternativas podría resultar algo confuso. Esta alternativa permitiría prescindir completamente de la “Ventana de Texto”, a gusto del usuario.